Estas historias forman parte de la
literatura del horror, que tiene como propósito asustar al lector con
situaciones que le creen horror o miedo. La técnica más usada en esas historias
es el suspenso, la lenta insinuación de una duda o de una revelación que
aterrorice al lector. Nacieron en el siglo XIX, durante el período romántico,
cuando había un creciente interés en lo fantástico y lo sobrenatural. La
producción más importante fue la de los escritores angloparlantes Edgar A. Poe
y Lovecraft.
Hoy en día, esa literatura está
contaminada por el llamado “sangrentismo” y en ella se destaca Stephen King.
Otra rama de la literatura del horror y
relacionada con los cuentos de fantasmas es la novela
gótica, desarrollada en
el siglo XVII y emplazada en ambientes de horror, generalmente castillos y
monasterios abandonados, con personajes que encarnaban el demonio y el mal. Sus
temas más comunes eran la muerte, el mal y antiguas profecías.
Dentro de los recursos comunes a los
cuentos o a la literatura del horror, que persiguen crear el miedo, se
encuentran la oscuridad (la luz no asusta), objetos grandes y poderosos tales
como cadenas y edificios enormes, abandonados, lóbregos, intensos ruidos y personajes
no muy precisos ni definidos.
FANTASMAS... PRESENCIAS
MISTERIOSAS
Los fantasmas han estado en la realidad
humana durante siglos, atemorizantes, escondidos y envueltos en sábanas de
misterio, apareciendo por todos lados. Todos con sus historias, sus anécdotas y
sus exageraciones. Pero, ¿qué son los fantasmas? No se pueden definir
científicamente. Hay diferentes teorías, cada una con sus fundamentos, aunque
la naturaleza de su presencia fascinante permanece siendo un misterio.
Teoría 1. Los fantasmas no
existen. Y las explicaciones técnicas o científicas se usan para sostenerla.
Por ejemplo, los ruidos en las maderas los produce el viento.
Teoría 2. Los fantasmas son
solamente leyendas, producidas por la fantasía de un rincón a otro del mundo.
Cuentos perpetuados por la tradición oral y que alguien siempre va a
testimoniar que los vivió como experiencia.
Teoría 3. Los fantasmas son
alucinaciones. Solamente existen en la mente de la persona que está involucrada
en la aparición. Pero, ¿qué pasa si son varias las personas, hay alucinaciones
colectivas? Hay elementos muy misteriosos en esas apariciones. Pero, ¿cómo
pueden distintas personas dar la misma descripción de algo que nunca vieron
antes? Hay muchos elementos misteriosos que son difíciles de explicar por el
razonamiento.
Teoría 4. Los fantasmas son
productos telepáticos. No son espíritus de personas muertas sino manifestación
de humanos todavía vivos, que envían mensajes, por telepatía, en momentos de
fatiga mental o de peligro. Algunos expertos dicen que estas apariciones son
las más difundidas.
Teoría 5. Los fantasmas son
espíritus de muertos. Es la más romántica versión y la más aceptada. Pero, ¿por
qué un muerto querría asustar a un vivo? ¿Por qué querría seguir en el mundo,
sin vida? Se dice que es porque murieron de muerte violenta. Si es verdad,
serían todavía humanos que se comportan como nosotros y, entonces, ¿por qué
hacen y repiten siempre las mismas acciones, ruidos, y buscan la oscuridad de
algunos lugares para aparecer? ¿Por qué no tienen una apariencia etérea en
lugar de vestirse con la ropa de su época, por ejemplo?
EL FANTASMA DE CANTERVILLE
El cuento fue originalmente publicado
en forma de serie en Court and Society Review, una revista para entretenimiento de las clases altas británicas.
No recibió mucha atención. Cuando fue publicado nuevamente en un volumen de
historias de crímenes, fue severamente criticado y considerado poco original.
Sin embargo, poco después comenzó a ser reconocido como un exitoso intento de
poner en juego varios recursos simultáneos: la novela gótica, las observaciones
sobre la mentalidad estadounidense que Wilde había observado en su estadía en
ese país y hasta los cuentos infantiles.
Extraído de: "Literatura de cuarto año" - Elena Romiti y Rafael Varela.